Ejercicio boca abajo
Martes, 19 Agosto 
Es conveniente hacer estos ejercicios en primer término porque su dificultad es menor que los que se hacen tumbado boca abajo.
Como posición inicial de los dos ejercicios que siguen, debe apoyarse el cuerpo boca arriba sobre el suelo con las rodillas flexionadas, de modo que las plantas de los pies queden planas sobre la superficie, y las manos extendidas a los lados del cuerpo, con las palmas hacia abajo.
El primer ejercicio consiste en contraer con firmeza los glúteos y, manteniendo la flexión de las rodillas, elevar lentamente sólo las caderas hasta alcanzar la máxima altura posible.
Permanecer en esta posición durante unos cinco segundos y, a continuación, estirar una pierna y mantenerla así unos dos segundos. Luego, recogerla y estirar la otra durante el mismo tiempo. En ningún momento deben despegarse del suelo las plantas de los pies.
El estiramiento de las piernas debe repetirse unas cinco veces.
El segundo ejercicio implica, desde la posición original del anterior, elevar lentamente los talones del suelo hasta sostener el peso del cuerpo con las puntas de los pies, coger los empeines con las manos estiradas y elevar la pelvis a la máxima altura posible, manteniéndose en esta postura entre siete y diez segundos. Bajar lentamente los talones hasta alcanzar la posición inicial.
Convienen repetir este ejercicio unas cinco veces.
Para el tercer ejercicio que se propone, la posición inicial requiere acostarse boca arriba, situar las manos bajo la nuca y, con los glúteos bien apoyados sobre el suelo, elevar las piernas juntas hasta formar un ángulo de 90 grados con el tronco. A continuación, abrir las piernas lo más posible y, en esta posición, intentar unas diez veces superar el ángulo de apertura logrado. Por último, volver a juntar las piernas en la posición vertical y bajarlas luego hasta el suelo.
Para el siguiente ejercicio, la posición inicial del tronco y de los brazos debe ser igual a los anteriores, pero las piernas deben mantenerse abiertas, con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies bien apoyadas en el suelo. El movimiento consiste en elevar sólo la pelvis, y unir y volver a separar las rodillas unas diez veces.
Es aconsejable repetir este ejercicio unas cinco veces.
