Este ejercicio debe hacerse cinco veces seguidas.

Martes, 19 Agosto   

El tercer ejercicio estriba en poner las piernas bien separadas, con los dedos de los pies apuntando hacia afuera. Flexionar las rodillas al máximo sin levantar los talones ni mover el tronco hacia los lados. Alcanzada la postura de flexión máxima que permitan las rodillas, permanecer en ella unos cuatro segundos y volver lentamente hacia la posición original.

El cuarto se comienza adoptando la posición original del anterior. Luego, se trata de levantar los talones del suelo, manteniendo las rodillas flexionadas y el resto del cuerpo inmóvil, con los brazos caídos sobre el lado interno de los músculos y, en unos cuatro segundos, recobrar la postura con las piernas estiradas y bajar los talones hasta apoyar de pleno en el suelo las plantas de los pies.

Para realizar el último, deben ponerse los pies juntos, el cuerpo erguido y la manos en forma de cruz. Inspirar luego profundamente y, sin flexionar la rodilla, levantar la pierna extendida hacia un lado hasta tocar con ella la mano del mismo lado que se mantiene en alto.

Repetir otras cuatro veces este ejercicio con las misma pierna y después hacerlo cinco veces con la otra.

Los que se describen a continuación requieren de un apoyo, como el respaldo de una silla o el borde de una mesa, cuya altura permita asirse con una mano estando de pie o en cuclillas.

Con una mano sobre el apoyo, el cuerpo bien erguido y las piernas juntas, inspirar y elevar los talones del suelo hasta quedar de puntillas. Permanecer en esta posición unos cuatro segundos y, espirando, tomar de nuevo la posición inicial con lentitud y repetir cinco veces más.

En la misma posición inicial del anterior, levantar los talones, flexionar las rodillas hasta quedar en una posición como si se estuviese sentado y estirar la pierna más alejada del apoyo hacia un costado. Recogerla lentamente y volver a la postura original.

Repetir cinco veces con cada pierna.

También partiendo de la posición inicial y bajando el cuerpo mediante la flexión de las rodillas, estirar una pierna hacia delante y, con lentitud, describir con ella un semicírculo hasta que quede detrás del tronco. A continuación, traerla nuevamente hacia delante en la misma forma. Este ejercicio debe hacerse cinco veces con cada pierna.